Espiritualidad

Espiritualidad
Espiritualidad

La espiritualidad de la Hermandad encuentra su fundamento en el amor inconmovible a la Iglesia, así como en el amor obediente a su Jerarquía y en especial al Santo Padre el Papa. Por ello encuentra en la celebración de la eucaristía y los sacramentos, en la devoción tierna a la Virgen María y en el cumplimiento de los consejos evangélicos, la fuente de toda su vida sobrenatural.
Junto a esta espiritualidad en cierto modo común y fundamental posee una propia y específica: la Hermandad entera y cada uno de sus miembros están llamados a vivir y difundir la intimidad con el Señor y la confianza en la misericordia divina que se nos ha manifestado (sobre todo desde las revelaciones a santa Margarita) en el Corazón abierto del Salvador.
La Hermandad tiene por centro este amor entrañable a Cristo, contemplado a través su Corazón, y reconocido como Rey y Señor de todo el Universo. Junto a Él, ocupa un lugar central la devoción filial hacia Nuestra Señora del Sagrado Corazón y la confianza audaz y fuerte en san José. Maestra en nuestro camino de entrega y servicio al Señor es santa Teresita del Niño Jesús, que nos enseña el filial abandono en el amor del Padre concretado en su caminito de la infancia espiritual.
Esta dimensión íntima de la devoción al Corazón de Jesús integra como algo inseparable, la dimensión social de esa misma devoción: el ideal de consagración y de entrega para orar y laborar por el reino de Cristo, con el anhelo de instaurar todas las cosas en Él.